La gastronomía segoviana

Puesto que la cocina tradicional segoviana lleva siglos de experiencia preparando alimentos autóctonas, naturales y llenas de sabor, se puede afirmar sin riesgo a equivocarse que
su gastronomía está llena de riqueza y variedad.
En la historia de la gastronomía de la capital castellana se debe escribir con letras mayúsculas
el lechazo y el cochinillo. Su delicioso e increíble sabor sorprende a los comensales que lo descubren por primera vez. En el caso de los asados es evidente que la materia prima tiene una relevancia de primer orden. Pero, ¿por qué no saben igual los asados en otros lugares? El secreto de un buen asado depende de varios factores: el tipo del horno, la temperatura, la humedad del ambiente, y, muy especialmente, el toque que le sabe dar cada maestro artesano. En muchos de los restaurantes segovianos se puede encontrar un asado tradicional y magnífico.
No solo de asados vive la gastronomía segoviana, sino que se nutre de muchos productos muy sabrosos. Un ejemplo de ello es la trucha que aportan los ríos serranos. En general también
son muy apreciados los pescados que se preparan de forma exquisita. Por supuesto, no se debe olvidar la rica huerta segoviana que proporciona las mejores hortalizas y verduras para acompañar los platos de carne o pescado.
¿Qué se puede decir de los
postres típicos de la ciudad? Los golosos están de suerte, pues cuentan con un repertorio lleno de imaginación y azúcar. El más conocido es el ponche segoviano, que es una suerte de bizcocho borracho con una suave crema pastelera y cobertura similar al mazapán. Aunque hay muchos lugares que lo venden, solo en dos o tres pastelerías está sublime. Hay un buen ejercicio para los turistas y visitantes que repiten su visita a la ciudad que es descubrir cuáles son las mejores pastelerías o restaurantes que ofrecen el mejor de estos dulces. También son muy celebrados las rosquillas, soplillos, florones, hojuelas, tortas y un sinfín de productos más específicos.
Otro capítulo aparte merecen
los vinos segovianos. El vino blanco tiene su máximo referente en la denominación de origen Rueda. Una de las bodegas que comercializan tal producto es Blancos de Nieva, que ofrecen un vino joven, suave y muy valorado por todos los habitantes de la zona. Hay otra bodega de vino ecológico que se llama Ossian que hace un producto de máxima calidad y sabor perteneciente a esta misma categoría. Por supuesto, no se pueden olvidar los excelentes caldos que se aportan desde la denominación de origen Valtiendas, al norte de la provincia. Estos vinos tintos son perfectamente equiparables a los Ribera del Duero, por la cercanía a esa zona y por sus características muy similares.
No cabe duda que un acicate para el desarrollo de los productos artesanales y la modernización de la gastronomía de la provincia de Segovia ha sido la creación de la marca de calidad “
Alimentos de Segovia”. Bajo esta marca se aglutinan productores artesanales de vino, asados, queso, yogures, hortalizas, chorizos, jamones, etc. Todos tienen en común la alta calidad y sabor de los productos.
Por cierto, hablando de chorizo. Nadie puede olvidar que
en Segovia se encuentra la marca Cantimpalos. Los que han probado este chorizo son muy conscientes de que, quizás, se trate del mejor chorizo del mundo. ¿Te gustaría probarlo? ¿A qué esperas para descubrir la gastronomía segoviana?